Tlayacapan el secreto mejor guardado de Morelos

 

Cuando hablamos del estado de Morelos es inevitable pensar en Cuernavaca o Tepoztlán, esos destinos turísticos tan cercanos a la Ciudad de México que gracias a su clima envidiable, la calidad de su gente y las múltiples actividades que aquí se pueden realizar, son los lugares favoritos para escapar del caos y la contaminación de la capital azteca.

 

Pese a que estos destinos aportan una gran cantidad del turismo al estado, Morelos cuenta con un Pueblo Mágico que aún se mantiene como uno de sus secretos mejor guardados, un lugar que tienes que visitar en tu próximo escape de la ciudad para llenarte de una nueva energía: Tlayacapan.

 

Ubicado a 116 kilómetros de la Ciudad de México y 47 de Cuernavaca, este sitio cuyo nombre significa “La nariz de la tierra”, se encuentra rodeado del Corredor Biológico Chichinautzin, lugar que garantiza una vista espectacular y, que desde su fundación, ha sido uno de los bastiones del catolicismo en el estado, algo que se hace evidente al observar sus más de 20 capillas de barro con distintos estilos arquitectónicos.

 

Santa Ana, Exaltación, Santiago y Rosario son las cuatro principales y con su ubicación forman una cruz cuyo centro es el Ex Convento Agustino de San Juan Bautista, construido en el siglo XVI y declarado Patrimonio Cultural por la UNESCO, debido a su atrio, uno de los más grandes de América latina.

 

Cuando visites Tlayacapan deberás conocer “La Cerería”, un edificio que sirvió como cuartel del General Emiliano Zapata durante la Revolución Mexicana, y que actualmente alberga la casa de la cultura, donde podrás conocer la importancia histórica que ha tenido esta comunidad.

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Si tienes suerte, al visitar el centro te encontrarás con el “Brinco del Chinelo”, la danza tradicional del pueblo en la que participan varios habitantes disfrazados con una túnica blanca y un sombrero en forma de cono, mientras una banda de viento interpreta música típica de la región.

 

Para comer aquí encontrarás un gran cantidad de opciones, todas ellas deliciosas. Te recomendamos entrar a una fonda típica y pedir un mole verde de pipián o un mixiote de carnero, platillos estrella de esta pequeña y hermosa localidad, mismos que puedes complementar con postres como: las frutas de oro, las nieves de sabores o un café de olla acompañado de tlaxcales, pan prehispánico elaborado con maíz, azúcar y canela.

 

No te olvides de visitar el corredor artesanal y la plaza del alfarero de Tlayacapan, donde encontrarás espectaculares obras de barro que dejan en claro porqué este sitio es reconocido en todo México por el inigualable trabajo de hombres y mujeres al manejar este material. Debido a la preservación de su arquitectura, sus tradiciones, usos y costumbres, viajar a este Pueblo Mágico, tesoro escondido de Morelos, es vivir una experiencia única e irrepetible.